Para Beatrice Tognetti, Macron nunca ha sido una empresa como las demás. Es un nombre presente en su vida desde la infancia, indisolublemente ligado a sus primeros partidos y entrenamientos en la pista de voleibol.
«Juego al voleibol desde que era pequeña. Mis primeras rodilleras eran de Macron, al igual que la equipación y la bolsa. Es una marca que, literalmente, he llevado puesta durante años y con la que he crecido».»
Hace un año, Beatrice se incorporó a la empresa, convirtiendo esa pasión por el deporte en una trayectoria profesional dinámica y estimulante.
Una entrada natural a un ambiente juvenil y abierto
Gracias a su experiencia previa en el mismo sector, Beatrice percibió desde el primer día la energía especial que se respira en Macron: un ambiente informal, humano y colaborativo.
«Lo que me llamó la atención desde el primer momento fue encontrarme con una responsable y un equipo muy jóvenes. Poder sentirme libre de hacer preguntas y pedir ayuda sin dudarlo no es algo que se pueda dar por sentado. Me encontré con un enfoque transparente y positivo que me hizo sentir como en casa desde el principio.»
Esta orientación hacia el diálogo y las relaciones humanas se refleja directamente en el día a día: un entorno estimulante en el que el intercambio constructivo es la base del trabajo en equipo.
Planificador de producción: retos globales y cultura internacional
Actualmente, Beatrice trabaja como planificadora de producción en el departamento de Planificación de la Producción. Su puesto le lleva a coordinar los flujos de producción y a interactuar a diario con una red global de proveedores, especialmente en China.
«Trabajar en contacto con interlocutores internacionales no solo significa comunicarse en inglés, sino también comprender culturas diferentes, encontrar el tono adecuado y actuar como mediador para resolver los retos cotidianos. Es un puesto estimulante que me pone a prueba cada día y me aporta grandes satisfacciones.»
La precisión, la flexibilidad y la visión de conjunto son las competencias clave que le permiten gestionar con éxito dinámicas complejas en un contexto global.
La estructura, las prestaciones y el bienestar, en el centro de atención
Además de las oportunidades profesionales, Beatrice destaca el impacto positivo del entorno laboral en la calidad de vida en la empresa: desde los espacios modernos y en constante expansión hasta el gimnasio y el restaurante de la empresa.
«No se trata solo del trabajo que realizas, sino del contexto en el que lo haces. Ver que una empresa invierte constantemente en nuevas instalaciones y en el bienestar de las personas marca la diferencia.»
Para completar la «Macron Experience», hay momentos dedicados a actividades de team building y eventos de empresa, ocasiones especiales para reforzar los lazos y celebrar los logros alcanzados juntos.
Crecer juntos: mirar hacia el futuro con ambición
Cuando se le pregunta qué es lo que la motiva cada día a dar lo mejor de sí misma, Beatrice responde sin dudarlo: la evolución y las perspectivas profesionales.
«Macron es una empresa dinámica, en constante transformación. Cuanto más se expande la empresa y pone en marcha nuevos proyectos, más oportunidades de crecimiento se crean para todos nosotros. Si la empresa crece, tú también puedes soñar a lo grande».»
Espíritu de equipo: la pasión que nos une
Hay un valor fundamental que resume la trayectoria de Beatrice: el espíritu de equipo. Desde el mundo del voleibol juvenil hasta la gestión de la producción internacional, su historia es un ejemplo de cómo la pasión por el deporte puede transformarse en competencia, liderazgo y visión global.
Un camino forjado en un entorno joven, internacional y con la mirada puesta en el futuro, donde crecer juntos es un compromiso concreto y cotidiano.
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